En el
capítulo 2, la autora del libro, Isabel Solé, refleja las relaciones que se
establecen entre leer, comprender y aprender. Para ello, dedica un apartado en
este capítulo a la lectura y comprensión. Por otro lado, en un segundo
apartado, trata la comprensión lectora y el aprendizaje significativo como dos
realidades que van de la mano y sin las cuales no puede abordarse la lectura de
una forma eficaz.
Es
necesario, al ir avanzando en la lectura del texto que seamos capaces de ir construyendo
una interpretación de lo que leemos.
Para
ello, tal y como refleja la autora, se hace imprescindible que el texto posea:
-
Estructura lógica.
-
Coherencia interna.
-
Organización.
El
autor, debe ser consciente durante la redacción del texto de que los lectores llevan
a cabo un importante esfuerzo cognitivo durante el proceso de lectura. Debe
saber que ha de confeccionar un texto que pueda ser comprendido por los potenciales lectores,
independientemente de la interpretación personal que cada lector efectuará
desde su propia autonomía.
Esa
comprensión será diferente para uno u otro lector en función de sus conocimientos previos, los objetivos con los que afronta la
lectura y su motivación hacia la
misma.
La
motivación, es uno de los puntos reflejados por Solé que considero
imprescindibles, sobre todo desde el punto de vista del docente. En un niño que
empieza a leer, y comienza a afrontar el reto de la lectura, se hace de crucial relevancia que exista la
motivación. Con mayor motivo, incluso, si su avance en este campo es más lento con respecto al
resto de compañeros.
Las expectativas que se generen sobre él no deben ser de fracaso, y si es así, deben ser transformadas en sentido positivo. Es realmente necesario que el niño sienta seguro de lo que está haciendo y se sienta capaz de leer y comprender. Es aquí donde debemos mencionar el efecto Pigmalion y la importancia del docente, ya que deberá ejercer un papel motivador sobre sus alumnos.
Las expectativas que se generen sobre él no deben ser de fracaso, y si es así, deben ser transformadas en sentido positivo. Es realmente necesario que el niño sienta seguro de lo que está haciendo y se sienta capaz de leer y comprender. Es aquí donde debemos mencionar el efecto Pigmalion y la importancia del docente, ya que deberá ejercer un papel motivador sobre sus alumnos.
Por
ello, hemos de reparar también en los materiales
que el profesor ofrece al alumno. Hemos de asegurarnos de que los textos
deben dejarse comprender por sus potenciales lectores y que el niño está
preparado y dispone de los conocimientos necesarios para abordarla.
Comprensión
lectora y aprendizaje significativo
Solé, pone de manifiesto el
proceso mental que se da en nuestras estructuras mentales cuando leemos con la
intención de aprender algo nuevo. En primer lugar, revisamos lo que ya sabemos
acerca del tema. Así, seleccionamos y actualizamos (antes y mientras leemos)
todo lo que nos resulte útil. Durante la lectura, vamos a llegar a nueva
información que desconocíamos, y a información que posiblemente contradiga
nuestras ideas o conocimientos previos. Es aquí donde el lector tendrá que
revisar dicho conocimiento para integrar la nueva información, reorganizando su
conocimiento y haciéndolo más completo, para finalmente llegar a aprender. Al
integrar los nuevos conocimientos en nuestras estructuras mentales,
relacionándola con conocimientos previos, se produce la memorización comprensiva.
Finalmente, la autora, relaciona
el leer comprensivamente con ser capaces
de aprender a aprender. La lectura,
independientemente de la finalidad con la que la llevemos a cabo (placer,
aprendizaje…) nos acerca a la cultura y nos lleva intencionada o inintencionadamente a un
proceso de aprendizaje.
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